¿Tenemos un destino?

Hay algunos acontecimientos que ocurren y que nos parecen inevitables. Podríamos entonces decirnos simplemente que es el “destino”, que eso debía pasar como pasó. ¿Verdaderamente es el “destino”? ¿Existen acontecimientos dónde no podemos hacer nada? ¿Han sido escritos por anticipado? ¿Cuál es nuestro margen de acción? Me planteé mucho tiempo estas cuestiones porque podemos tener muchas impresiones de “ya visto”; cuántas veces nos dijimos “sabía que esto iba a pasar” y pasó; ¿cuántas veces tuvimos la impresión de que un acontecimiento era inevitable y que no podíamos hacer nada para impedirlo producirse? Cuando evoco a los demás la hipótesis que posiblemente escogimos las grandes líneas de todo lo que nos ocurre antes de que vinieramos sobre la Tierra, esto provoca muchísima indignación y cólera. ¿Por qué? Nos parece impensable haber escogido nuestro físico si nos es desagradable; nos parece impensable haber escogido tener un accidente si nos hizo parapléjico; nos parece impensable haber decidido morir joven y dejar a nuestros padres enlutados; nos parece impensable haber escogido vivir una vida dura y apremiante… ¡Yo mismo viví períodos difíciles y, por supuesto, como todo el mundo, me parecía impensable que haya podido escogerlos! Y, sin embargo, un día me pregunté: “¿y si había escogido estos acontecimientos difíciles? ¿Por qué lo habría hecho?”

Un papel que hay que jugar

Un día, comprendí por qué me gustaba tanto el cine. Refleja lo que pienso de la vida aquí abajo. Cuando se mira una película; sabemos que es una película y aunque relata acontecimientos trágicos, nos complacemos a mirarla porque la historia se revela ser una bella lección de moralidad al final. Somos conscientes que son actores quienes juegan a la perfección su papel, lo que nos permite tener un cierto despego aunque seamos tocados profundamente al corazón. Comprendemos el mensaje de la película una vez que ésta se acaba y comprendemos por qué ha sido realizada. ¡El espectador ve sin embargo sólo el resultado final, olvidando que la película no se hizo de la noche a la mañana! Gozó de varios meses, años, de preparación, ensayos y han sido realizados con la ayuda de personas que tenían totalmente la misma intención: transmitirle un bello mensaje a la población. Lo ue importa en una película no es tanto los acontecimientos trágicos que llegan pero la reacción de los personajes principales frente a estos acontecimientos.

¡Pues, la vida exactamente podría ser igual que una película! Imagine que nosotros todos hayamos escogido las grandes líneas de nuestra vida… Digo bien las grandes líneas porque todo no está cuajado en la escala del Tiempo. La vida está en movimiento constante y todo cambia según los pensamientos que emitimos. Pienso que escogimos a nuestra familia, a nuestro medio ambiente en el que evolucionamos, ¿y todo esto en qué objetivo? Alcanzar nuestra evolución, enriquecer nuestra alma. Esto no quiere decir que hayamos escogido lo que llega a los otros, pienso que escogimos estar en su presencia para despertar nuestra conciencia. Y hay que entender por “elección” más bien una fuerza de atracción que naturalmente nos empuja a estar en el “buen lugar ” para nuestra evolución. Es como cuando soñamos y cuando tenemos una pesadilla. ¿Por qué tenemos una pesadilla más bien que un bonito sueño? Porque nuestro espíritu está en presa a ideas sombrías y toman el control de nuestro mental. La ley de atracción se produce sin ningún juicio, sólo ejecuta lo que cultivamos, por eso es importante de alimentar su espíritu de pensamientos benévolos y instructivos.

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¿Por qué habríamos escogido el físico que es el nuestro, la vida que es nuestra si no nos gustan? Ahí también, hay que preguntarse cuáles son nuestras aspiraciones verdaderas en la vida y lo que esperamos de ella. Si desean vivir una vida infinitamente rica y que ustedes nacieron en una familia que no es rica, ¿qué sentido tiene esto? ¡Es lo contrario de lo que hubieramos querido! Sí, pero reflexionemos… Si fueramos nuestro propio padre y qué lleváramos una mirada benévola hacia nuestro niño (en este caso sí mismo) y que supiéramos exactamente las consecuencias, las derivas y las ventajas de lo que engendra la riqueza; ¿no quisieramos que nuestro niño creciera con los valores necesarios para que no esté destruido por su primera ambición? ¿Qué mejor aprendizaje para este niño que de comenzar a lo más bajo de la escala? ¿No estará más orgulloso al final de haber vivido el precio del esfuerzo, de haber vencido sus dudas, de haber estado por encima de sus desgracias y de haber creído en él cueste lo que cueste? ¿No será más respetuoso del valor del dinero y no lo empleará a propósito habiendo comprendido y vivido las condiciones de una vida donde el dinero severamente faltaba? Nuestra vida es un mensaje que transmitimos al mundo mientras que tiene un mensaje para transmitirnos. ¿Por qué ciertas personas tienen todo lo que desean y no son felices? ¿No es una oportunidad para ellas de buscar la riqueza verdadera de la vida en otro lugar que en el aspecto financiero? Tenemos totalmente lecciones que hay que enterarse de la vida y nuestras condiciones, aunque puedan parecer severas, nos empujan siempre a revelar el mejor de nosotros mismos.

Todo tiene un sentido

mountains-846076_1920Hasta en los peors momentos, los acontecimientos no llegan para castigarnos o para destruirnos. Por cierto un drama, un accidente, una enfermedad es siempre difícil de aceptar y de vivir con positivismo. En aquellos momentos, no tenemos más ganas de sonreír… Y, con causa; es como si una parte de nosotros estuviera muriendo. Estos acontecimientos trágicos exacerban los lazos que nos unen y revelan nuestro carácter espiritual. Sentimos más la conexión que siempre estuvo presente pero que quedaba hasta ahora inconsciente. Sentimos el sufrimiento del otro como si fuera nuestro, nos ponemos en su lugar más fácilmente y sentimos que los acontecimientos hayan ocurrido así. Somos impotentes y estamos furiosos de no haber podido cambiar las circunstancias para evitar la situación o haber sido capaz de mejorarla. ¿Podemos injuriar la vida y preguntarnos por qué esto sí llegó al otro y no a sí mismo? ¡No culpabilice! Podemos plantearnos todas las cuestiones posibles y repensar las circunstancias de otro modo; no podemos más actuar en el pasado, debemos construir y hacer lo mejor posible con el instante presente.

Guarde en la mente que por muy trágicos que los acontecimientos puedan aparecer, la historia no se termina aquí y un día comprenderemos el sentido de nuestra existencia aquí. El espíritu tiene un poder ilimitado y no está sometido a las limitaciones de la materia, puede evadirse en cualquier momento y irse a otras esferas. El momento en el que el espíritu decide dejar esta Tierra, esto no es para engendrar pena o sufrimiento, para el espíritu es una liberación; el regreso a su esencia. La ausencia, el vacío que deja detrás de él no está hecho para quedarse “vacío” sino más bien para incitarle a VIVIR MÁS y a colmar el “vacío” aparente. La muerte nos vuelve a la vida y nos rememora que nuestra “casa” verdadera no es aquí.

Todo acontecimiento trágico nos invita a redoblar de energía, a luchar para los que todavía viven, a transformar este acontecimiento negativo en positivo… Un día u otro, nosotros todos deberemos irnos; velemos a que nuestra presencia aquí sea benéfica y que la aúsencia de nuestros seres queridos sea un despertador de conciencia para todos los que todavía siguen vivos sobre la Tierra.

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pier-821570_1280Es posible que el alma, y eso antes de venir sobre Tierra, haya escogido la hora de su salida y ciertos acontecimientos propicios para su evolución. Totalmente como cuando un actor debe romper un contrato que le comprometía en una película y qué el realizador mata a su personaje para liberarle de su compromiso y no perturbar el desarrollo de la historia. Sabemos pertinentemente que el actor no “murió” en realidad, únicamente es el papel que interpretaba que no figurará más en la historia contada. La complejidad y los misterios de la vida sobrepasan de lejos la ficción, no es por casualidad que nos gusta tanto este medio de evasión que representa el séptimo arte. Qué hayamos escogido o no todo lo que nos ocurre aquí abajo, lo más importante es que somos bastante fuertes para enfrentarnos a todas las situaciones. Tenga confianza en la vida, le escogió para interpretar un papel importante sobre esta Tierra y tiene confianza en su capacidad de superar las circunstancias y de difundir el amor allí dónde algunos se dejarían consumir por el odio. Es nuestra reacción frente a los acontecimientos que nos permite subir un nuevo escalón en la escala de la evolución. Los seres que nos rodean también tienen confianza en nosotros y saben que nuestro amor se inscribe en la eternidad del Tiempo. El amor es eterno, este mundo es efímero. ¡Guarde esto en la mente! Todo no está escrito, tenemos el poder de crearnos un bello futuro. Es nuestra mentalidad que edifica nuestro destino; las elecciones que hacemos hoy y las reacciones que adoptamos frente a la vida construyen el mundo de mañana. ¿Va a tomar el control de su vida o a dejar su destino escapar de sus manos? ¿Que controlamos realmente si no es nuestro pensamiento y actitud frente a los acontecimientos de la vida?

No tomemos muy en serio nuestro papel, somos todos hermanos y hermanas que vinimos para pasar algunas horas antes de volver a nuestra casa verdadera. Nuestro destino es estar inmerso en la felicidad… Viva lo que usted viva, piense en lo que usted piense; ¡jamás olvide preservar la bondad de su corazón y de ser auténtico, la vida es un viaje iniciático!

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Escrito por Leandro De Carvalho.

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